martes 29 de mayo de 2007

El marido. Fantasía en do menor

El marido corista, fantasía en do menor
Hace medio año me invitó Angela Merkel a cenar en su casa. Una reunión reducida en la que la auténtica protagonista era Cecilia Bartoli. Auque ya tenía una vaga idea, no dejó de resultarme una sorpresa la admiración que por ella y, como veremos, por la música en general sentía el marido de Merkel. Aquella cena fue posible gracias al agente artístico de la mezzo italiana en aquel país, persona realmente lista que sabe cómo sacar provecho a cualquier situación.
Allí supe que el marido de la canciller, hijo de militar y abogado, dominaba el arte de la flauta y gozaba cantando. Ya era mayor para empezar una carrera como cantante, pero disfrutaba tanto que se apuntó a diversos coros, en los que intervenía como refuerzo de vez en cuando. Estos obviamente estaban encantados, ya que de vez en cuando les salía algún trabajo extra tan inesperado como bien remunerado.
Hace algunas semanas se le ocurrió al citado agente una idea genial: por qué no meter al marido de la canciller en el coro de una “Carmen” que se iba a representar en el teatro de la Zarzuela madrileño y que iba a dirigir musicalmente Marc Minkovski, otro de sus protegidos. Dado que el maestro estaba en la capital alemana dirigiendo en su Auditorio Nacional, planificó unas audiciones para que conociese a nuestro caballero. Superó la prueba y al poco tiempo hubo de desplazarse a Madrid para disfrazarse de contrabandista y participar en las representaciones de la ópera de Bizet. No vino él sólo a Madrid, sino que naturalmente lo hizo acompañado: un diplomático para solucionar cualquier percance protocolario, una secretaria, guardaespaldas y coche oficial. Se alojó en la casa del embajador alemán en Madrid. Aquí era un completo desconocido, por lo que nadie se percató de su identidad. Hubiera parecido uno más de los contrabandistas sino hubiese sido por tanta compañía y porque el ministro del interior mandó al teatro perros policía para despejar cualquier posible duda de atentado. Con ETA, Batasuna o ANB nunca se sabía.
Durante los ensayos, a 60€ la sesión, hubo de desplazarse a su país por asuntos oficiales, pero no tuvo problema con el permiso del teatro. La Zarzuela fue comprensiva. Y, cuando se alzó el telón el día del estreno, allí estaba él todo satisfecho y feliz. Lo de menos eran los 120€ que cobraría por noche, porque naturalmente los iba a ceder a una ONG. Lo de más era que, a trancas y barrancas, conseguía seguir con su afición al canto a pesar de ser quien era y de las muchas dificultades que ello le creaba. ¡Mira que tener que recurrir a un pseudónimo para reservar entradas para el concierto que esos días ofrecía Muti en la capital! ¡Qué pena no ser una persona del montón! Se decía a veces. Fantasía en do menor
Hace medio año me invitó Angela Merkel a cenar en su casa. Una reunión reducida en la que la auténtica protagonista era Cecilia Bartoli. Auque ya tenía una vaga idea, no dejó de resultarme una sorpresa la admiración que por ella y, como veremos, por la música en general sentía el marido de Merkel. Aquella cena fue posible gracias al agente artístico de la mezzo italiana en aquel país, persona realmente lista que sabe cómo sacar provecho a cualquier situación.
Allí supe que el marido de la canciller, hijo de militar y abogado, dominaba el arte de la flauta y gozaba cantando. Ya era mayor para empezar una carrera como cantante, pero disfrutaba tanto que se apuntó a diversos coros, en los que intervenía como refuerzo de vez en cuando. Estos obviamente estaban encantados, ya que de vez en cuando les salía algún trabajo extra tan inesperado como bien remunerado.
Hace algunas semanas se le ocurrió al citado agente una idea genial: por qué no meter al marido de la canciller en el coro de una “Carmen” que se iba a representar en el teatro de la Zarzuela madrileño y que iba a dirigir musicalmente Marc Minkovski, otro de sus protegidos. Dado que el maestro estaba en la capital alemana dirigiendo en su Auditorio Nacional, planificó unas audiciones para que conociese a nuestro caballero. Superó la prueba y al poco tiempo hubo de desplazarse a Madrid para disfrazarse de contrabandista y participar en las representaciones de la ópera de Bizet. No vino él sólo a Madrid, sino que naturalmente lo hizo acompañado: un diplomático para solucionar cualquier percance protocolario, una secretaria, guardaespaldas y coche oficial. Se alojó en la casa del embajador alemán en Madrid. Aquí era un completo desconocido, por lo que nadie se percató de su identidad. Hubiera parecido uno más de los contrabandistas sino hubiese sido por tanta compañía y porque el ministro del interior mandó al teatro perros policía para despejar cualquier posible duda de atentado. Con ETA, Batasuna o ANB nunca se sabía.
Durante los ensayos, a 60€ la sesión, hubo de desplazarse a su país por asuntos oficiales, pero no tuvo problema con el permiso del teatro. La Zarzuela fue comprensiva. Y, cuando se alzó el telón el día del estreno, allí estaba él todo satisfecho y feliz. Lo de menos eran los 120€ que cobraría por noche, porque naturalmente los iba a ceder a una ONG. Lo de más era que, a trancas y barrancas, conseguía seguir con su afición al canto a pesar de ser quien era y de las muchas dificultades que ello le creaba. ¡Mira que tener que recurrir a un pseudónimo para reservar entradas para el concierto que esos días ofrecía Muti en la capital! ¡Qué pena no ser una persona del montón! Se decía a veces. Yo no se lo que pensaría el pueblo alemán si fuese real la historia, que no lo es, pero se que en España sería impensable un caso así por mucha "Fantasía en do menor" que le echásemos.

jueves 17 de mayo de 2007

Sebastian, se te ve el plumero

Si Sebastián no hubiera querido entrar expresamente en temas personales, se hubiera limitado a realizar una pregunta "¿Ha tenido usted alguna intervención desde el Ayuntamiento de Madrid para favorecer a alguna persona vinculada a la operación Malaya? Y nadie hubiera podido poner objeción alguna, ni Ruiz Gallardón. Pero no se limitó a eso, sino que enseñó dos fotos de una señorita. Se le vio el plumero.
Y, hablando de plumeros, ¿acaso el candidato Sebastián no pertenece a un partido que ha aprobado por ley el matrimonio homosexual? ¿Por qué no ha querido salir en la portada de la revista Zero? ¿Acaso temía que se interpretase como una salida del armario? Pero Sebastián acusó a Ruiz Gallardón de ocultar cosas... ¿Oculta alguna Sebastián?

domingo 13 de mayo de 2007

De insultos y descalificaciones

Pues menos mal que Zapatero aseguró en montones de entrevistas antes de la campaña de autonómicas y municipales que su partido, empezando por él, no iba a caer en el insulto ni en la provocación. ¿Qué es entonces afirmar que Rajoy tiene "principios de hojalata"? ¿Cuando la gente se caerá del guindo y se dará cuenta que Zp y los que le rodean se han autoapropiado de LA VERDAD, de modo que sólo ellos la poseen y todos los demás mienten si a ellos les conviene? ¡Dios, qué de mediocridades! ¿por qué Rajoy no pide o negocia con el PSOE una sola cosa? Que el propio PSOE cambie a Zapatero, único autor de el desaguisado nacional que padecemos. Hasta qyuizá podría abrir un proceso de incapacitación, porque la visita a un psiquiatra probablemente sería reveladora. Y hay muchos en el PSOE que piensan lo mismo, pero los que fueron pesos pesados en el pasado están ya fuera de las decisiones y los que rodean a ZP han de comer pase lo que pase. Y en algún momento les contaré porqué Felipe González, tan crítico en lo privado con ZP y medio crítico en lo público, no ha tenido más remedio que arrimar el hombro a su sucesor.
Y, mientras tanto, Aznar abriendo la boca para poner en problemas a su partido. ¿Por qué no aprenderá que "en boca cerrada no entran moscas" y que su papel no es crear conflictos con declaraciones intempestivas.
¿Y por qué Aceves y Zaplana no se dan cuenta que su momento ha pasado y que quienes estaban como responsables el 11M no pueden seguir liderando la oposición? Y no es porque mintieran, que no lo hicieron, sino por la ineficacia que mostraron antes y después del atentado.
¿Y cuándo Rajoy se dará cuenta que él necesita mostrarse como es, centrista, y que para ello ha de buscarse el Guerra o el Pepín Blanco conveniente? ¿Es que no hay nadie en el partido para representar ese papel?

sábado 12 de mayo de 2007

¿Salir del armario?

El PSOE se enorgullece de haber legalizado el matrimonio gay. Sus militantes deberían estar orgullosos de ello y más si les afecta personalmente. Ruiz Gallardón es protagonista y portada en la revista "Zero", dedicada al mundo homosexual, en el mes de mayo, en plena campaña electoral. Su partido se opuso a la ley en cuestión. ¿Acaso no hubiera sido más apropiado que saliese en portada Miguel Sebastian? Uno no tiene duda de que nadie va a tratar de sacarle ahora del armario, mientras que el otro parece que sí. ¿Es ésta acaso una actitud fiable?

jueves 3 de mayo de 2007

Por la boca muere el pez

Vivimos en unos tiempos tan rápidos que casi nadie está para detalles, de ahí que los estrategas políticos piensen que lo único que queda es lo que se machaca una y otra vez y, machacando, intentan trasladar a la opinión pública sus mensajes, sean o no ciertos. Y lo perverso es que muchas veces cuelan, porque la gran masa de gente no está para detalles. Bastaría que prestasen atención para descubrir quienes mienten, porque por la boca muere el pez. Les voy a ayudar a ello centrándome en un par de esos detalles.Miguel Sebastián, candidato del PSOE a al alcaldía madrileña, se saltó el boicot de su partido a Tele Madrid y acudió al noticiero nocturno de Sánchez Dragó, quien le trató con guante blanco. Como tiene costumbre dejó que, al final de la entrevista, el invitado dijese lo que quisiese. Sebastián vino a decir "Espero y deseo que en la próxima legislatura esta televisión sea más plural e independiente del poder político que gobierne". Sánchez Dragó preguntó, no sin cierta maldad "¿Y yo podré entonces seguir presentando este telediario". El candidato a Alcalde se retrató en una repuesta en la que salió todo el subconsciente: "Yo no le puedo contestar porque seré alcalde y no presidente de la Comunidad, por lo tanto esa respuesta se la tendrá que dar Rafa... Rafael Simancas" Por la boca muere el pez, que en esta ocasión no sólo se traicionó a sí mismo, sino que mostró una tremenda bisoñez política.Pero si retrocedemos por el túnel del tiempo nos encontramos con otra perla, esta vez del señor Zapatero cuando sólo era candidato a la presidencia del gobierno. Estamos en otra entrevista, esta vez en la COPE -entonces aún no había boicots- con Luis Herrero. Éste pregunta a Zapatero si comparte la afición de su mujer -corista, como saben- por la música. El candidato responde que no pero, ante la insistencia de Herrero, acaba por confesar que su única relación con la música fue prácticamente sacar a bailar a su mujer cuando eran novios y la cortejaba. El presentador le apostilla amablemente "Bueno, eso lo seguirá usted haciendo". Sorprendentemente Zapatero aclara "Ya no. Una vez que me casé con ella ¿para qué iba a seguir sacándola a bailar". Está en la hemeroteca de la COPE.La respuesta de Zapatero pasó inadvertida para casi todos. El tiempo ha demostrado que retrataba al personaje. Basta recordar Irak y la nueva misión en Afganistán, los inexistentes diálogos con ETA, la aceptación de lo que decidiese el parlamento catalán respecto a su estatuto o las promesas de regeneración democrática como la de convertir el parlamento en el auténtico centro de la vida política española. Engaño tras engaño.Lamento la falta de reflejos de Herrero y Sánchez Dragó para haber apuntillado a sus entrevistados, porque así no se las ponían ni a Felipe II y ya va siendo hora de dar al Cesar lo que es del Cesar y retratar a cada cual como es. Y no hay más remedio que intentarlo porque, de otro modo, el personal se cree tan seguro que se desmadra.¿Acaso no es un desmadre que Sebastián asegure en su campaña por el ayuntamiento de Madrid que Gallardón pondrá peaje a la M30? Sabíamos que para algunos, como Pepín Blanco, no había límites pero no que todo el personal se iba alanzar a mentir desaforadamente.Y, a todo esto, ¿a quien creer respecto a las "verdades" del 11M? La pena es que el personal no tiene tiempo para escuchar las declaraciones completas de los responsables policiales en el juicio y, en paralelo, las aclaraciones de Aceves. Lástima que gran parte del personal se queda con las declaraciones de Pepin Blanco en las que, machacando, pide responsabilidades políticas a quienes ya perdieron unas elecciones por el 11M, aunque en la pared tras él se lea un eslogan que dice "miramos al futuro".

jueves 28 de agosto de 2003

¿Por qué Aznar no nombra sucesor ?

José Maria Aznar es un castellano al que resulta fácil conocer. Una vez que uno introduce sus coordenadas en la cabeza, es fácil predecir sus comportamientos, porque estos responden siempre a una lógica. Hace un par de meses me atreví a publicar en prensa que Aznar debía nombrar a Alberto Ruiz Gallardón candidato al Ayuntamiento de Madrid. Un domingo, quince días después, Aznar llamaba a Ruiz Gallardón a la Moncloa para proponerle la candidatura.
Era una previsión fácil: las encuestas internas sólo daban mayoría absoluta al PP para el Ayuntamiento madrileño a Jaime Mayor Oreja, cuya venida a la capital era impensable. Ruiz Gallardón mantenía su mayoría en la Comunidad, pero esta institución es mucho menos representativa que el Ayuntamiento, aunque maneje un presupuesto superior. Representaba una apuesta lógica desde un punto de vista político: era preferible arriesgarse a perder la Comunidad que el Ayuntamiento. Pero, conociendo la relación existente entre ambos políticos, también era lógica desde un punto de vista personal, dadas las relaciones existentes entre ambos. En una palabra: se le ponían las pilas a Ruiz Gallardón. Si no era capaz de obtener mayoría absoluta en el Ayuntamiento quedaba anulado políticamente. Si lo conseguía, además de obtener el PP el rédito político, quedaba en una posición a todas luces más controlable desde el partido.
¿Por que Aznar aún no nombra sucesor? Desde hace tiempo hay quien asegura que el desconocimiento del nombre de éste viene perjudicando al PP y beneficiando a Rodríguez Zapatero. No lo creo así, ni pienso que Aznar lo crea. Nombrarlo sólo tendría la ventaja de ir haciendo popular al candidato, pero es que el candidato será en cualquier caso una persona conocida de todos al que le bastará un mes para colocarse en la mente del electorado. Nombrarlo ya tendría en cambio una clara desventaja: ponerlo en el punto de mira de toda la artillería de los partidos de la oposición. Desde este punto de vista ya tenemos la primera razón por la que el presidente guarda silencio. Pero hay más.
Las encuestas coinciden reiteradamente en un lento pero claro avance del PSOE, hasta el punto que parece claro que el PP no logrará una nueva mayoría absoluta aunque todavía le quede empuje para la simple. En esta situación resulta obvio que el candidato habrá de poder pactar para llegar a gobernar. Habrá de poder negociar con un número suficiente de partidos que contrarresten las uniones que congregará el PSOE. ¿Quien del PP esta en circunstancias de lograrlo? Las encuestas dicen que Jaime Mayor Oreja seria el candidato más votado, pero ¿podría Mayor Oreja pactar con Convergencia y Unión? La respuesta parece negativa salvo en una situación muy específica a la que me referiré después. Mayor Oreja sería el candidato perfecto si con él se pudiese asegurar la mayoría absoluta, pero esto no parece viable. ¿Quién entonces? Quien sea capaz de lograr un equilibrio entre el número de votos a cosechar y sus capacidades de pactar. Esta última característica se da, en mayor o menor grado, en los demás candidatos que se barajan: Rodrigo Rato, Mariano Rajoy, Ángel Aceves, Eduardo Zaplana o Alberto Ruiz Gallardón. Pero hay mas condicionantes.
En otoño de 2003 se celebrarán las elecciones autonómicas catalanas. Las encuestas otorgan la victoria a Pacual Maragall. Aznar lo sabe y cuenta con ello tanto como cuenta con que le resulte una victoria amarga. Aznar intentará que Maragall gane pero no gobierne, que el gobierno lo forme de nuevo Convergencia y Unión. Su candidato, Arturo Mas, es figura con la que pactar es posible. ¿Y que habrá que pactar? Es bien claro: yo te apoyo allí y tu me apoyas aquí. Por eso el candidato que designe Aznar será una persona con buenas relaciones con Mas y su partido. Pero a Aznar le conviene que el panorama se aclare todavía un poco más. Le conviene salvo que tome otra decisión de indudable calado: hacer coincidir elecciones catalanas y nacionales. En este caso sería mucho más fácil y rápido el dialogo entre PP y Convergencia y Unión, puesto que ambos se necesitarían en la misma unidad de tiempo. No cabrían peticiones adicionales ni engaños posteriores. Esto es algo que Aznar valora sin duda porque, además, daría mayor oportunidad a Mayor Oreja. Una cosa es que el entendimiento entre él y el partido catalán sea poco satisfactorio y otra es que deje tanto que desear como para que Mas renunciase a formar gobierno antes que negociar con Mayor.
Todo ello lo medita Aznar, persona metódica, concienzuda y manejadora de los tiempos como pocas. Antes de las citadas elecciones catalanas, en primavera, llegarán las municipales y autonómicas y no conviene que antes de ellas o en su trascurso surjan tensiones sucesorias en el PP. Por eso y por las otras razones expuestas no sería conveniente un nombramiento previo a ellas. Sus resultados pueden ser determinantes para bien o para mal. Una victoria arrolladora de Ruiz Gallardón podría hacer que Aznar optara por él por mucho que personalmente prefiera a otros, porque para Aznar el partido será lo primero y, a fin de cuentas, sólo dos de los candidatos en liza han vivido el test de unas votaciones: Gallardón y Mayor. Si el primero resultase el elegido quizá Aznar volviera a meditar su permanencia en la presidencia del mismo, fundaciones aparte, porque el presidente sigue el refrán: "no te fíes ni de tu padre".Este es el esquema que, de forma simplificada, baraja la mente de Aznar. Por eso no designara sucesor hasta pasadas las elecciones autonómicas y municipales y por eso quizá adelante las generales para que coincidan con las catalanas, aunque de momento diga lo contrario. Y todo ello sin olvidar que el PSOE puede hacer coincidir catalanas y andaluzas.

viernes 13 de junio de 2003

¿Qué nos sobra en Madrid?

El berenjenal surgido tras las elecciones a la Comunidad de Madrid nos da ocasión para reflexiones menores y mayores.
El resultado de las pasadas elecciones otorgaba la victoria al PP con una mayoría simple aproximada del 45%. Con un porcentaje similar gobierna Pujol en Cataluña y, de hecho, jamás ha alcanzado Convergencia y Unión un porcentaje tan elevado, pero ahí está. Y, a pesar de ello, hay quien aún se nos quiere vender como triunfador en la CAM. Primer reflexión, conviene dejar claras las cosas: el PP fue el partido vencedor en la CAM, aunque otra cosa sea que no obtuviera la mayoría absoluta. La presente ley electoral permite que una unión de partidos desplace al más votado y eso es lo que iba suceder en Madrid. El PP no podría gobernar porque sus diputados no le daban para alcanzar una estabilidad parlamentaria, además de no poder lograr la investidura.
Conviene también recordar que el PSOE de Joaquín Leguina se aprovechó, legislaturas atrás, del voto de dos tránsfugas -Piñeiro y Ortiz- para superar una moción de censura presentada por Alberto Ruiz Gallardón con todos los votos para ganarla inicialmente. Piñeiro se presentó en las listas del PP, pero su abstención en las votaciones permitió que Leguina siguiese como presidente. Ahora Leguina tilda de "ventajista" la propuesta del PP de repetir las elecciones y califica de corruptos a los dos desleales de su partido. Ver para creer. Segunda reflexión: sólo quien esté limpio que lance la primera piedra.
Un resultado tan ajustado se presta a manipulaciones múltiples. Resulta absolutamente improcedente, y no habla especialmente bien de un candidato, que se empiecen a repartir cargos antes de ser investido el gobierno. Las pretensiones en caja Madrid, Ifema, etc, han sido lamentables -la propia IU se encargó, por escrito, de oponerse al cambio de Miguel Blesa y a la politización de la entidad- y, visto lo visto, poco oportunas. Tercer reflexión: Rafael Simancas se precipitó y no sólo en los casos citados sino en otras declaraciones.
En la CAM se manejan miles de millones. Quinientos o mil son pocos comparados con esas cifras y sin embargo son muchos para una persona. Y bastaban dos personas para cambiar equipo de gobierno. Nuestro sistema social facilita la defensa de intereses aunque sea a base de comprar voluntades. ¿Dónde puede estar la ética en medio de tanta basura mediática para distinguir y castigar un cambio de opinión basado en la conciencia o apoyado por el bolsillo? ¿Tiene todo el mundo tan clara la distinción entre conciencia y bolsillo? Porque uno es perseguible y el otro hasta puede dignificar. Todo según la demagogia del razonamiento de turno. Y, de momento, no sabemos qué se ha producido. Cuarta reflexión: es perfectible un sistema electoral que da pie a que se produzcan situaciones tan "tentadoras" y, por tanto, conveniente su modificación.
Una vez producidos los hechos, no cabe más salida que unas nuevas elecciones. Ningún partido podría gobernar éticamente gracias al apoyo activo o pasivo de los dos diputados. Si el PP lo hace será acusado, como mínimo, de oportunismo cuando no de "instigador de conciencias". Pero el PSOE tampoco podría admitir un eventual apoyo activo o pasivo de ambos, ya que también se le podría acusar de "haber ofrecido más". Ningún partido puede permitirse llegar al gobierno a través de esos dos votos, ni siquiera a través de una renuncia al acta de diputado. Esa eventual renuncia podría venir de no se sabe qué presiones y tampoco el estado de derecho quedaría limpio. Y es absurdo pretender que el PP llame al orden a los diputados díscolos. Primero porque no pertenecen a su partido y conviene que cada cual arregle su casa. Segundo porque parecería cómo que tuviese algún poder para forzarles a ello, lo que sin duda, dado lo bienintencionados de nuestros políticos, sería aprovechado por alguno para caldear el ambiente con el argumento de que los sobornadores habían hecho rectificar sendas voluntades y el PP quedaría en entredicho si gracias a su intervención se produjese la devolución de actas. Además, ¿no es lícito en política aprovechar las debilidades del contrario para sacar tajada? Y el PP puede sacar tajada, la tajada de una segunda oportunidad para obtener la mayoría absoluta. No se pida al partido adversario lo que no se hace a la inversa en situaciones parecidas y no hay más que ver pasado y presente para comprobarlo. De otro lado, unas nuevas elecciones darían ocasión a que los ciudadanos madrileños opinaran sobre qué gobierno desean para su comunidad: si uno del PP u otro del PSOE e IU con los repartos de poder que se vislumbran y que, en principio, no responden a un principio de proporcionalidad paralelo al deseo de los electores. Quinta reflexión: no queda más camino que un nuevo proceso electoral.
¿Por qué se resiste a ello el PSOE? Leguina ha calificado de "ventajista" la propuesta. ¿Acaso porque piensa que el PP obtendría la victoria? ¿Y por qué el electorado madrileño iba a volcarse más en el PP? Está claro que Leguina ve razones para ello y por eso piensa que el PP tendría ventaja. Pues si él las ve, posiblemente las habrá. Pero el PSOE pretende agotar los plazos legales. Es claro el motivo. El gobierno de la CAM fue la única victoria importante que podía mostrar el equipo de Rodríguez Zapatero. Si lo pierde, ¿en qué posición queda todo ese proyecto? ¿No sería lógico dilatar la solución para llevarla lo más posible hasta la fecha de las generales a fin de que el partido no tenga tiempo de reorganizarse y presentar otro equipo? ¿Quizá uno encabezado por José Bono? Y, si así fuese, ¿no sería lamentable que tal argucia se produjese en perjuicio del pueblo madrileño, cuyos intereses todos dicen defender? Porque entretanto es indudable que Madrid tendría un gobierno en funciones, que no es lo mismo que un gobierno de pleno. El pueblo de Madrid no debe ser perjudicado. Sexta reflexión: las elecciones, cuanto antes.
Y, ya que estamos, por qué no una reflexión más profunda. Hemos asistido en las pasadas legislaturas a conflictos entre Comunidad y Ayuntamiento a causa de las competencias de una y otro. Ahora todos parecen dispuestos a que haya un gobierno en funciones en la CAM durante casi cinco meses que, el destino así lo ha querido, lo habrá de ser también del Ayuntamiento. Desde luego en circunstancias precarias, trabajando desde un sitio para el otro. ¿Dónde estarán físicamente los equipos, las secretarías, etc? Pero Ruiz Gallardón ha transmitido -y con todo acierto- tranquilidad a los madrileños: la CAM seguirá funcionando. Pues si sigue funcionando con el mismo equipo de gobierno que el Ayuntamiento y en precario, ¿por qué no habría de hacerlo de forma permanente con una organización adecuada? En otras palabras, ¿acaso no nos sobra a los madrileños una de ambas instituciones? Dice el refrán que "no hay mal que por bien no venga" y quizá la grave situación planteada, que daña profundamente a la CAM como institución, permita abrir ojos y pueda ser aprovechada para que los madrileños nos organicemos mejor y a menor coste. ¿O es que se trata de que demos más puestos de trabajo a la clase política que se comporta tan dignamente con nosotros? Recordemos que en Londres se suprimió durante años el ayuntamiento y sus competencias fueron asumidas por el Gobierno Central. Aquí ni siquiera estaríamos hablando de eso, ya que contamos con tres administraciones en la misma ciudad. Séptima, última y gran reflexión: a los madrileños nos sobra una institución y lo mejor sería no unas nuevas elecciones a la CAM sino un referéndum para unificar CAM y Ayuntamiento. Así que Ruiz Gallardón, con mando en ambas, debería promover dicho referéndum por los cauces legales que corresponda. El referéndum saldría afirmativo casi con toda seguridad, los madrileños ganaríamos y la victoria le proporcionaría importantes réditos personales. ¿Alguien se opone? ¿Por qué motivos?