El marido corista, fantasía en do menor
Hace medio año me invitó Angela Merkel a cenar en su casa. Una reunión reducida en la que la auténtica protagonista era Cecilia Bartoli. Auque ya tenía una vaga idea, no dejó de resultarme una sorpresa la admiración que por ella y, como veremos, por la música en general sentía el marido de Merkel. Aquella cena fue posible gracias al agente artístico de la mezzo italiana en aquel país, persona realmente lista que sabe cómo sacar provecho a cualquier situación.
Allí supe que el marido de la canciller, hijo de militar y abogado, dominaba el arte de la flauta y gozaba cantando. Ya era mayor para empezar una carrera como cantante, pero disfrutaba tanto que se apuntó a diversos coros, en los que intervenía como refuerzo de vez en cuando. Estos obviamente estaban encantados, ya que de vez en cuando les salía algún trabajo extra tan inesperado como bien remunerado.
Hace algunas semanas se le ocurrió al citado agente una idea genial: por qué no meter al marido de la canciller en el coro de una “Carmen” que se iba a representar en el teatro de la Zarzuela madrileño y que iba a dirigir musicalmente Marc Minkovski, otro de sus protegidos. Dado que el maestro estaba en la capital alemana dirigiendo en su Auditorio Nacional, planificó unas audiciones para que conociese a nuestro caballero. Superó la prueba y al poco tiempo hubo de desplazarse a Madrid para disfrazarse de contrabandista y participar en las representaciones de la ópera de Bizet. No vino él sólo a Madrid, sino que naturalmente lo hizo acompañado: un diplomático para solucionar cualquier percance protocolario, una secretaria, guardaespaldas y coche oficial. Se alojó en la casa del embajador alemán en Madrid. Aquí era un completo desconocido, por lo que nadie se percató de su identidad. Hubiera parecido uno más de los contrabandistas sino hubiese sido por tanta compañía y porque el ministro del interior mandó al teatro perros policía para despejar cualquier posible duda de atentado. Con ETA, Batasuna o ANB nunca se sabía.
Durante los ensayos, a 60€ la sesión, hubo de desplazarse a su país por asuntos oficiales, pero no tuvo problema con el permiso del teatro. La Zarzuela fue comprensiva. Y, cuando se alzó el telón el día del estreno, allí estaba él todo satisfecho y feliz. Lo de menos eran los 120€ que cobraría por noche, porque naturalmente los iba a ceder a una ONG. Lo de más era que, a trancas y barrancas, conseguía seguir con su afición al canto a pesar de ser quien era y de las muchas dificultades que ello le creaba. ¡Mira que tener que recurrir a un pseudónimo para reservar entradas para el concierto que esos días ofrecía Muti en la capital! ¡Qué pena no ser una persona del montón! Se decía a veces. Fantasía en do menor
Hace medio año me invitó Angela Merkel a cenar en su casa. Una reunión reducida en la que la auténtica protagonista era Cecilia Bartoli. Auque ya tenía una vaga idea, no dejó de resultarme una sorpresa la admiración que por ella y, como veremos, por la música en general sentía el marido de Merkel. Aquella cena fue posible gracias al agente artístico de la mezzo italiana en aquel país, persona realmente lista que sabe cómo sacar provecho a cualquier situación.
Allí supe que el marido de la canciller, hijo de militar y abogado, dominaba el arte de la flauta y gozaba cantando. Ya era mayor para empezar una carrera como cantante, pero disfrutaba tanto que se apuntó a diversos coros, en los que intervenía como refuerzo de vez en cuando. Estos obviamente estaban encantados, ya que de vez en cuando les salía algún trabajo extra tan inesperado como bien remunerado.
Hace algunas semanas se le ocurrió al citado agente una idea genial: por qué no meter al marido de la canciller en el coro de una “Carmen” que se iba a representar en el teatro de la Zarzuela madrileño y que iba a dirigir musicalmente Marc Minkovski, otro de sus protegidos. Dado que el maestro estaba en la capital alemana dirigiendo en su Auditorio Nacional, planificó unas audiciones para que conociese a nuestro caballero. Superó la prueba y al poco tiempo hubo de desplazarse a Madrid para disfrazarse de contrabandista y participar en las representaciones de la ópera de Bizet. No vino él sólo a Madrid, sino que naturalmente lo hizo acompañado: un diplomático para solucionar cualquier percance protocolario, una secretaria, guardaespaldas y coche oficial. Se alojó en la casa del embajador alemán en Madrid. Aquí era un completo desconocido, por lo que nadie se percató de su identidad. Hubiera parecido uno más de los contrabandistas sino hubiese sido por tanta compañía y porque el ministro del interior mandó al teatro perros policía para despejar cualquier posible duda de atentado. Con ETA, Batasuna o ANB nunca se sabía.
Durante los ensayos, a 60€ la sesión, hubo de desplazarse a su país por asuntos oficiales, pero no tuvo problema con el permiso del teatro. La Zarzuela fue comprensiva. Y, cuando se alzó el telón el día del estreno, allí estaba él todo satisfecho y feliz. Lo de menos eran los 120€ que cobraría por noche, porque naturalmente los iba a ceder a una ONG. Lo de más era que, a trancas y barrancas, conseguía seguir con su afición al canto a pesar de ser quien era y de las muchas dificultades que ello le creaba. ¡Mira que tener que recurrir a un pseudónimo para reservar entradas para el concierto que esos días ofrecía Muti en la capital! ¡Qué pena no ser una persona del montón! Se decía a veces. Yo no se lo que pensaría el pueblo alemán si fuese real la historia, que no lo es, pero se que en España sería impensable un caso así por mucha "Fantasía en do menor" que le echásemos.
martes, 29 de mayo de 2007
jueves, 17 de mayo de 2007
Sebastian, se te ve el plumero
Si Sebastián no hubiera querido entrar expresamente en temas personales, se hubiera limitado a realizar una pregunta "¿Ha tenido usted alguna intervención desde el Ayuntamiento de Madrid para favorecer a alguna persona vinculada a la operación Malaya? Y nadie hubiera podido poner objeción alguna, ni Ruiz Gallardón. Pero no se limitó a eso, sino que enseñó dos fotos de una señorita. Se le vio el plumero.
Y, hablando de plumeros, ¿acaso el candidato Sebastián no pertenece a un partido que ha aprobado por ley el matrimonio homosexual? ¿Por qué no ha querido salir en la portada de la revista Zero? ¿Acaso temía que se interpretase como una salida del armario? Pero Sebastián acusó a Ruiz Gallardón de ocultar cosas... ¿Oculta alguna Sebastián?
Y, hablando de plumeros, ¿acaso el candidato Sebastián no pertenece a un partido que ha aprobado por ley el matrimonio homosexual? ¿Por qué no ha querido salir en la portada de la revista Zero? ¿Acaso temía que se interpretase como una salida del armario? Pero Sebastián acusó a Ruiz Gallardón de ocultar cosas... ¿Oculta alguna Sebastián?
domingo, 13 de mayo de 2007
De insultos y descalificaciones
Pues menos mal que Zapatero aseguró en montones de entrevistas antes de la campaña de autonómicas y municipales que su partido, empezando por él, no iba a caer en el insulto ni en la provocación. ¿Qué es entonces afirmar que Rajoy tiene "principios de hojalata"? ¿Cuando la gente se caerá del guindo y se dará cuenta que Zp y los que le rodean se han autoapropiado de LA VERDAD, de modo que sólo ellos la poseen y todos los demás mienten si a ellos les conviene? ¡Dios, qué de mediocridades! ¿por qué Rajoy no pide o negocia con el PSOE una sola cosa? Que el propio PSOE cambie a Zapatero, único autor de el desaguisado nacional que padecemos. Hasta qyuizá podría abrir un proceso de incapacitación, porque la visita a un psiquiatra probablemente sería reveladora. Y hay muchos en el PSOE que piensan lo mismo, pero los que fueron pesos pesados en el pasado están ya fuera de las decisiones y los que rodean a ZP han de comer pase lo que pase. Y en algún momento les contaré porqué Felipe González, tan crítico en lo privado con ZP y medio crítico en lo público, no ha tenido más remedio que arrimar el hombro a su sucesor.
Y, mientras tanto, Aznar abriendo la boca para poner en problemas a su partido. ¿Por qué no aprenderá que "en boca cerrada no entran moscas" y que su papel no es crear conflictos con declaraciones intempestivas.
¿Y por qué Aceves y Zaplana no se dan cuenta que su momento ha pasado y que quienes estaban como responsables el 11M no pueden seguir liderando la oposición? Y no es porque mintieran, que no lo hicieron, sino por la ineficacia que mostraron antes y después del atentado.
¿Y cuándo Rajoy se dará cuenta que él necesita mostrarse como es, centrista, y que para ello ha de buscarse el Guerra o el Pepín Blanco conveniente? ¿Es que no hay nadie en el partido para representar ese papel?
Y, mientras tanto, Aznar abriendo la boca para poner en problemas a su partido. ¿Por qué no aprenderá que "en boca cerrada no entran moscas" y que su papel no es crear conflictos con declaraciones intempestivas.
¿Y por qué Aceves y Zaplana no se dan cuenta que su momento ha pasado y que quienes estaban como responsables el 11M no pueden seguir liderando la oposición? Y no es porque mintieran, que no lo hicieron, sino por la ineficacia que mostraron antes y después del atentado.
¿Y cuándo Rajoy se dará cuenta que él necesita mostrarse como es, centrista, y que para ello ha de buscarse el Guerra o el Pepín Blanco conveniente? ¿Es que no hay nadie en el partido para representar ese papel?
sábado, 12 de mayo de 2007
¿Salir del armario?
El PSOE se enorgullece de haber legalizado el matrimonio gay. Sus militantes deberían estar orgullosos de ello y más si les afecta personalmente. Ruiz Gallardón es protagonista y portada en la revista "Zero", dedicada al mundo homosexual, en el mes de mayo, en plena campaña electoral. Su partido se opuso a la ley en cuestión. ¿Acaso no hubiera sido más apropiado que saliese en portada Miguel Sebastian? Uno no tiene duda de que nadie va a tratar de sacarle ahora del armario, mientras que el otro parece que sí. ¿Es ésta acaso una actitud fiable?
jueves, 3 de mayo de 2007
Por la boca muere el pez
Vivimos en unos tiempos tan rápidos que casi nadie está para detalles, de ahí que los estrategas políticos piensen que lo único que queda es lo que se machaca una y otra vez y, machacando, intentan trasladar a la opinión pública sus mensajes, sean o no ciertos. Y lo perverso es que muchas veces cuelan, porque la gran masa de gente no está para detalles. Bastaría que prestasen atención para descubrir quienes mienten, porque por la boca muere el pez. Les voy a ayudar a ello centrándome en un par de esos detalles.Miguel Sebastián, candidato del PSOE a al alcaldía madrileña, se saltó el boicot de su partido a Tele Madrid y acudió al noticiero nocturno de Sánchez Dragó, quien le trató con guante blanco. Como tiene costumbre dejó que, al final de la entrevista, el invitado dijese lo que quisiese. Sebastián vino a decir "Espero y deseo que en la próxima legislatura esta televisión sea más plural e independiente del poder político que gobierne". Sánchez Dragó preguntó, no sin cierta maldad "¿Y yo podré entonces seguir presentando este telediario". El candidato a Alcalde se retrató en una repuesta en la que salió todo el subconsciente: "Yo no le puedo contestar porque seré alcalde y no presidente de la Comunidad, por lo tanto esa respuesta se la tendrá que dar Rafa... Rafael Simancas" Por la boca muere el pez, que en esta ocasión no sólo se traicionó a sí mismo, sino que mostró una tremenda bisoñez política.Pero si retrocedemos por el túnel del tiempo nos encontramos con otra perla, esta vez del señor Zapatero cuando sólo era candidato a la presidencia del gobierno. Estamos en otra entrevista, esta vez en la COPE -entonces aún no había boicots- con Luis Herrero. Éste pregunta a Zapatero si comparte la afición de su mujer -corista, como saben- por la música. El candidato responde que no pero, ante la insistencia de Herrero, acaba por confesar que su única relación con la música fue prácticamente sacar a bailar a su mujer cuando eran novios y la cortejaba. El presentador le apostilla amablemente "Bueno, eso lo seguirá usted haciendo". Sorprendentemente Zapatero aclara "Ya no. Una vez que me casé con ella ¿para qué iba a seguir sacándola a bailar". Está en la hemeroteca de la COPE.La respuesta de Zapatero pasó inadvertida para casi todos. El tiempo ha demostrado que retrataba al personaje. Basta recordar Irak y la nueva misión en Afganistán, los inexistentes diálogos con ETA, la aceptación de lo que decidiese el parlamento catalán respecto a su estatuto o las promesas de regeneración democrática como la de convertir el parlamento en el auténtico centro de la vida política española. Engaño tras engaño.Lamento la falta de reflejos de Herrero y Sánchez Dragó para haber apuntillado a sus entrevistados, porque así no se las ponían ni a Felipe II y ya va siendo hora de dar al Cesar lo que es del Cesar y retratar a cada cual como es. Y no hay más remedio que intentarlo porque, de otro modo, el personal se cree tan seguro que se desmadra.¿Acaso no es un desmadre que Sebastián asegure en su campaña por el ayuntamiento de Madrid que Gallardón pondrá peaje a la M30? Sabíamos que para algunos, como Pepín Blanco, no había límites pero no que todo el personal se iba alanzar a mentir desaforadamente.Y, a todo esto, ¿a quien creer respecto a las "verdades" del 11M? La pena es que el personal no tiene tiempo para escuchar las declaraciones completas de los responsables policiales en el juicio y, en paralelo, las aclaraciones de Aceves. Lástima que gran parte del personal se queda con las declaraciones de Pepin Blanco en las que, machacando, pide responsabilidades políticas a quienes ya perdieron unas elecciones por el 11M, aunque en la pared tras él se lea un eslogan que dice "miramos al futuro".
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